Oportunidades, el precio de PERDER una oportunidad

Hola,
Tal vez conoces ahora mismo personas con mucha suerte, personas a quienes parece que la oportunidad los persigue, que la oportunidad es parte de su vida diaria.
Por otro lado habrás de conocer también personas quienes siempre se les escapa la oportunidad o que siempre llegan tarde a una oportunidad.
¿Por qué sucede esto?
¿A cuál de estas personas te pareces?
Bien, he podido comprobar que la vida entera está llena de oportunidades, claro está que no todas son buenas para nosotros, muchas lo son y no podemos aprovecharlas, pero lo sorprendente es saber el número de oportunidades que ni siquiera logramos identificar y por lo tanto nunca podremos aprovecharlas.
La oportunidad es parte de nuestra vida, sólo hay personas que se encuentran preparadas para tomar la oportunidad y otras que no lo están.
Bueno si tu no te encuentras preparado o preparado para aprovechar una determinada oportunidad, pues ni modo te la pierdes, pero siempre habrá una nueva oportunidad, entonces ahí deberás de estar listo.
Pero sabes.. Hay algo que en verdad es muy malo…
Hay personas que están preparadas para tomar una oportunidad, pero aún así no la toman, identifican que la oportunidad es buena, que es la oportunidad que estaban esperando, están listos y preparados para tomarla, tiene los recursos y conocimientos y NO toman la oportunidad….
¿Por qué pasaría esto?… Parece ilógico, ¿verdad?, pero no lo es….
Las personas que actúan así, lo hacen por temor, por miedo a tomar el riesgo que conlleva esa oportunidad, el tomar una oportunidad siempre conlleva un precio por pagar, este precio no siempre es monetario, puede ser tiempo, aprendizaje, un compromiso o simplemente una inversión, y en todos los casos, el tener que dar a cambio de lo que no conocemos genera temor.
NO te diré que jamás me pasó porque eso sería falso, eso nos pasa a cualquiera, pero si eso pasa muy a menudo acabaremos perdiendo oportunidades increíbles.
Y de que oportunidades estoy hablando, pues de un viaje al exterior, de un nuevo trabajo, de un nuevo negocio o emprendimiento.
Hace algunos años escuche una historia que me impactó, un médico por la radio contaba que cuando na persona muere, sus signos vitales desaparecen, sin embargo el cerebro de una persona sigue viviendo por algunos minutos, dependiendo de la casa de la muerte y que dijo el médico que durante estos últimos minutos, el cerebro recuerda los pasajes más importantes de la vida del individuo y se ha registrado una alta actividad en esos minutos, dijo que era posible que la desesperación de la persona al detectar que el cerebro empieza a morir, se extingue la oportunidad de tener un mañana, un día más de vida una nueva oportunidad de hacer aquello pendiente.
Esto me hizo pensar en que tan terrible podía ser estar en ese momento y recordar todas las oportunidades que uno dejó pasar, a la vez saber y sentir que la vida se extingue y que se acabaron las oportunidades.
El ser humano al final de su vida, sobre todo si se trata de una persona anciana, no se arrepiente de lo que hizo, mayormente se arrepiente e que dejó y no pudo hacer.
Desde entonces, decidí tratar de aprovechar el mayor número de oportunidades que se se encuentren alineadas con mi misión de vida, con mi objeto de existencia. Y te diré que se siente muy bien.
Te exhorto a que hagas lo mismo, en verdad, piensa en ese último momento de tu vida, no hay mejor final que el irse de este mundo con una sonrisa de satisfacción por sentirse conforme en cuanto a las oportunidades que identificaste y si las dejaste pasar fue porque así lo decidiste y no porque te dió temor o porque ni siquiera las viste pasar.
Un abrazo,
Fernando Calagua
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